Turnos

Itinerario protección civil

Es el corazón del producto, y la razón por la que la mayoría de las agrupaciones llega hasta aquí: saber quién está, cuándo, y qué pasa si falta alguien.

Cómo nace un turno

Un turno tiene un título, un lugar, un inicio y un final, y dos números que importan más que los demás: cuántas personas hacen falta como mínimo y cuántas como máximo. El mínimo es lo que dispara el aviso de cobertura; sin él, un turno sin cubrir se queda sin cubrir en silencio.

El listado de turnos

El tipo distingue el servicio ordinario de la guardia localizada. No es una etiqueta: quien está de guardia localizada no cuenta como ocupado, así que puede asignarse a un servicio real en las mismas horas, y las horas de guardia no consumen el tope semanal. Alguien de guardia 48 horas no se pasa de nada.

Asignar, o dejarse encontrar

Hay tres maneras de llenar un turno, y conviven.

A mano: elige a las personas y las asigna. El voluntario recibe la propuesta y responde: acepta, rechaza, o no responde — y el no responder también es información, porque usted lo ve.

Con el planificador automático: indica el periodo y deja hacer. El planificador mira las disponibilidades declaradas, los choques con otros turnos, el tope de horas y las cualificaciones, y propone una cobertura. Propone: no asigna nada por su cuenta. Usted ve el listado y decide.

Con «me ofrezco»: los turnos sin cubrir aparecen en la aplicación de los voluntarios, y quien quiere se propone. Usted acepta o no. Es lo que mejor funciona en agrupaciones grandes, porque le da la vuelta al esfuerzo: en vez de llamar a diez personas, deja que se acerquen tres.

Cuando alguien ya no puede

El cambio se pide desde la propia página y acaba en un tablón: los demás voluntarios lo ven y alguien lo coge. Nadie se queda al descubierto porque un mensaje se perdió en un chat.

El calendario de turnos

La cobertura, antes de que sea tarde

El recuadro de arriba del panel no cuenta los huecos de hoy: mira los próximos siete días y le dice cuántos puestos faltan y cuántas personas no han declarado aún disponibilidad. Está escrito para que actúe ahora, porque una invitación mandada hoy vale más que una llamada mañana por la mañana.

Por dónde empezar

Abra tres o cuatro turnos de la semana que viene, deje el mínimo en dos personas, y mire qué dice el panel. Después pruebe el planificador: sabrá en un minuto si las disponibilidades que ha recogido bastan.